
De hecho, aproximadamente el 70% de nuestro organismo está compuesto por agua, lo que demuestra su importancia para nuestra salud y bienestar. Cada célula, órgano y sistema depende del agua para funcionar correctamente. A medida que nos hacemos mayores, nos vamos secando, por lo que cobra mayor importancia tener una buena hidratación con agua saludable.
A continuación, puedes ver cómo el agua impacta en las principales partes del cuerpo humano.

. Transmisión de impulsos eléctricos: Ayuda en la comunicación entre las neuronas.
. Memoria y concentración: La deshidratación puede afectar la claridad mental, la concentración y la memoria.
. Regulación de la temperatura cerebral: El agua protege al cerebro de los cambios de temperatura y del estrés.
. Humedecer el aire que respiramos: El agua permite que el oxígeno que inhalamos sea absorbido eficientemente.
. Expulsar toxinas: Ayuda en la eliminación de toxinas a través de la exhalación.
. Favorece el rendimiento físico: Mantener los músculos hidratados ayuda a evitar calambres y fatiga.
. Soporte en la recuperación muscular: El agua ayuda a transportar nutrientes a los músculos y a eliminar los desechos.
. Distribución de nutrientes y oxígeno: El agua facilita el transporte de oxígeno y nutrientes a las células de todo el cuerpo.
. Eliminación de desechos: A través de la sangre, el agua ayuda a eliminar toxinas y productos de desecho.
. Mantener su elasticidad y juventud: Una piel bien hidratada se ve más tersa, suave y saludable.
. Protección y reparación: El agua es fundamental para la cicatrización de heridas y la regeneración celular.
. Lubricar las articulaciones: El líquido sinovial, que rodea las articulaciones, es mayormente agua y permite el movimiento sin fricción.
. Fortalecer la estructura ósea: El agua contribuye a la densidad y resistencia de los huesos.


Esta conexión profunda nos invita a reflexionar sobre nuestra responsabilidad, tanto hacia nosotras mismas como hacia el entorno natural que nos sostiene. Funcionamos de la misma manera que nuestro planeta azul. Nuestros cuerpos, al igual que los océanos, ríos y lagos del planeta, dependen del agua para mantener el equilibrio, la vitalidad y la salud. El agua fluye en cada célula, en nuestros órganos y en los ecosistemas que nos rodean. Así como el agua en la naturaleza sostiene la vida en todas sus formas, nosotras también dependemos de ella para nutrir nuestro bienestar físico, emocional y espiritual.
Siendo así de poderosa esta conexión, ¿suena coherente cuidar el agua que nos nutre a diario?
Cuidar del agua del planeta no es solo una cuestión ambiental; es también un acto de cuidado hacia nosotras mismas. Al consumir agua de manera consciente, no solo protegemos nuestro cuerpo, sino que también contribuimos a la preservación de los recursos hídricos de nuestro planeta.
El impacto de los residuos plásticos en nuestro planeta es una crisis ambiental de gran magnitud que afecta directamente a los ecosistemas, la fauna y la salud humana:
. 300 millones de toneladas de plástico se producen cada año.
. Sólo el 9% se recicla.
. 8 millones de toneladas de plástico llegan a los océanos cada año. Equivale a un camión de basura lleno de plástico que se vacía en el mar cada minuto.
. Más del 80% de la contaminación marina proviene de plásticos.
. Más de 700 especies de animales marinos han sido afectadas por los plásticos
. 400 millones de toneladas de CO₂ se generan al año por la producción y quema de plásticos.
. Hay *microplásticos en el 94% del agua embotellada y en el 83% del agua potable del grifo

. Según el Informe de ONU Medio Ambiente (2018), desde la década de 1950, se han producido más de 8.300 millones de toneladas de plástico, y se estima que solo el 9% de todos los plásticos producidos ha sido reciclado.
. El Informe Mundial de Plásticos de la ONU (2018) resalta que solo el 9% de los plásticos producidos a nivel mundial se recicla y urge a una transición hacia una economía circular.
. El informe de la Fundación Ellen MacArthur (2016) menciona que, cada año, alrededor de 8 millones de toneladas de plásticos terminan en los océanos.
. La Fundación Ellen MacArthur y el Foro Económico Mundial advirtieron que, si no se toman medidas, en 2050 los océanos tendrán más plástico que peces, según el peso.
. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) informa que más de 700 especies marinas, incluidas tortugas, aves marinas y mamíferos, han sido afectadas por los residuos plásticos, ya sea por ingestión o enredo.
. Un estudio de la organización Orb Media (2017) reveló que el 83% del agua potable del mundo contiene microplásticos, incluyendo fuentes de agua en América Latina. Asimismo, se han encontrado microplásticos en el agua embotellada, según estudios de ONU Medio Ambiente.
. Según un informe de Greenpeace España, los microplásticos pueden portar sustancias tóxicas que al ingresar al organismo pueden afectar la salud, aunque los estudios sobre el impacto a largo plazo siguen en desarrollo.
. Un informe de Carbon Disclosure Project (CDP) detalla que la industria plástica genera alrededor de 400 millones de toneladas de CO₂ al año, contribuyendo significativamente al calentamiento global.

Al abrazar el consumo responsable del agua, nos alineamos con la naturaleza y contribuimos a la conservación de la Tierra, nuestro hogar común. Como mujeres que somos agua, llevamos en nosotras el poder de transformar nuestra relación con este recurso vital, honrando nuestra conexión con el planeta y asegurando que las generaciones futuras también puedan disfrutar de un mundo lleno de vida y abundancia.






