
Soy una Mujer del Agua que se ha descubierto pasados los 40. No ha sido una crisis para mí llegar a esta cifra, sino que lo he vivido como una bendición. La bendición que me ha abierto los ojos dejándome ver que soy mucho más de lo que me creía, y que puedo hacer con mi vida mucho más de lo que pensaba (o de lo que me habían contado…).
Como el Agua que está estancada hasta que un día llega una fuerte lluvia y la libera, y puede recorrer libre y fuerte, caminos y montañas fluyendo hacia otro lugar en el que nunca se habría imaginado estar, nutriendo, a su paso, otras vidas.
A mi el Agua me ha cambiado la vida. Entender la relación que tenemos con este recurso vital, sentir la magia de la conexión con mi Agua interior, y vivir a diario los beneficios de beber, comer y bañarme con un Agua saludable ayudando así a mejorar la salud de mi planeta azul me ha llevado a crear este proyecto.

Quiero hacer de Las Mujeres del Agua un movimiento global que nos impulse a todas las mujeres del mundo a salir de nuestro estancamiento, y fluir libres y fuertes hacia ese otro lugar en el que, tal vez, ni sabían que podían llegar.
Estoy aquí para decirte que sí puedes. Porque, como yo, tú también eres una Mujer del Agua, aunque aún no lo sepas.
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